El confort de nuestras viviendas es una característica que cada vez es más valorada porque condiciona el bienestar y la salud de sus ocupantes. Sin embargo, su deficiencia o disconfort ocurre más habitualmente de lo esperado y está provocado tanto por agentes externos como por la presencia de errores en el planteamiento, en la calidad constructiva o en la elección de los materiales.
Relación existente entre el disconfort y la salubridad de las viviendas.
Bienestar térmico y la asimetría térmica: temperaturas y humedad que condicionan el confrot.
La monitorización y la termografía como herramientas de evaluación.
Receso
La calidad del aire y el confort: nueva conciencia y ejemplos de tipos de ventilación para la mejora.
Indicadores de calidad del aire: el CO2 y los posibles contaminantes presentes en los edificios.
El ruido, las corrientes de aire y la hermeticidad: cómo una estrategia de eficiencia mejora el confort.